Cable de teléfono.

19 Marzo 2009 por MrÖinK

Hoy pude verte, no tan cerca como para definirte;

pude olerte, no tan dulce como para seducirme;

pude acariciarte, pero no tan suave como para arrullarte;

pude desearte, pero no tan fuerte como para emocionarme.

Hoy pude escucharte, pero no tan claro como para enamorarme;

pude pensarte, pero no tan nítida como para dibujarte;

pude soñarte, pero no tan profundo como para realizarte;

pude encontrarte, pero no tan fácil como para llevarte;

pude abrazarte, pero no tan largo como para no poder soltarte;

pude escribirte, pero no tan cierto como para querer guardarlo.

Hoy pude darme cuenta de que quizá, mañana no pueda.

MrÖinK

cuerdo-re-cuerdo

10 Marzo 2009 por MrÖinK

¿Recuerdas cuál fue tu primer sueño? ¿cuál fue tu primer deseo? ¿cuál fue tu primer amigo?

¿Recuerdas qué día fue tu primer beso? ¿cuál fue tu primer juguete? ¿cuál fue tu primer amor?

¿Recuerdas cuál fue tu primer viaje? ¿cuáles fueron tus primeras palabras? ¿cuál fue tu primera cita?

¿Recuerdas cuál fue el nombre de tu primera maestra? ¿cuál fue el color de tu primer pantalón?

¿Recuerdas por qué  fue tu primera sonrisa? ¿cuál fue tu primera responsabilidad? ¿cuál fue tu primer pretexto?

¿Recuerdas cuál fue tu primera mentira? ¿cuál fue tu primera tarea? ¿cuál fue la primera canción que bailaste?

¿Recuerdas cuál fue tu primera ilusión? ¿cuál fue tu primer desengaño? ¿cuál fue tu primer intento?

¿Recuerdas cuál fue tu primer logro? ¿cuál fue tu primera pasión? ¿cuál fue tu primer sentimiento?

¿Recuerdas cuál fue tu primera idea? ¿cuál fue tu primer paseo en coche? ¿cual fue tu primer cerveza?

¿Recuerdas cómo nos conocimos? ¿Recuerdas tu primera clase? ¿cuál fue tu primer miedo?

¿Recuerdas cuál fue tu primer héroe? ¿cuáles fueron tus primeras gafas? ¿Dónde fue tu primera cita odontológica?

¿Recuerdas tu primera carta de amor?¿cuál fue la primera película que te hizo llorar?

¿Recuerdas alguna primera vez de hace unas cuantas semanas atrás?

Empapelar las paredes de la mente con todos los primeros buenos recuerdos, para nunca borrarlos, para siempre verlos, para cada que nos plazca recordarlos. Hay tantas cosas que no recuerdo, tantos recuerdos que he sobreescrito, tantos momentos que he archivado, pero ninguno lo he perdido.

Voy a hacerme un papel de colgadura de recuerdos, una colcha de primeras veces, una cortina de primeros sentimientos, una cobija de únicos momentos, una hamaca con cada una de las primeras sonrisas, una almohada con cada uno de los primeros abrazos.

Voy a recordar muchos primeros momentos, que merecen jamas ser olvidados.

Voy a hacerme joven recordando, y cuando quiera hacerme viejo lo haré olvidando.

MrÖinK

Un buen trato

4 Marzo 2009 por MrÖinK

Se trata de recordar lo bueno

Se trata de corregir lo malo y celebrar lo acertado

Se trata de ver el cardumen y no sólo el atún

Se trata de aplicar lo aprendido

Se trata de aprender para enseñar

Se trata de tener menos para ser mucho más

Se trata de escuchar

Se trata de tener menos problemas irreales

Se trata de mirar más el cielo para tener los pies en la tierra

Se trata de abrir bien los ojos para soñar

Se trata de tener paciencia y saber esperar

Se trata de tener cada día la mente más joven y el corazón más fuerte

Se trata de morir en la batalla y no esperando el ataque

Se trata de humildad en cada palabra, acción, pensamiento, derrota y triunfo

Se trata de ser feliz haciendo feliz

MrÖinK

desnuda de estrellas

3 Marzo 2009 por MrÖinK

Ando tejiéndote un vestido con las estrellas que caen en mi patio,

he puesto como botones las flores de los jardines que te he regalado,

las nubes por esta época vuelan bajo y he guardado unas cuantas que me servirán para formar los encajes.

Tengo el sueño de verte vestida de estrellas y flores,

de caminar juntos sobre nubes que vuelan alto y reposar en un campo de girasoles al caer la tarde.

Ando tejiéndote un vestido…

MrÖinK

Dulces Sueños

11 Febrero 2009 por MrÖinK

Ahora mismo, puedo saborear en el aire el olor de aquella noche.

Recuerdo claramente cada suceso, aunque estuviera bien entrada la noche para un chico de 3 años y el bombillo amarillento poco ayudara. Creo que nunca le he preguntado por qué, sé que él lo tiene en su mente, creo que no tan nítido por sus grados de alcohol en la sangre pero, sé que esa noche era consciente; pienso que fue bueno que pasara teniendo esa edad, pues muchas cosas que te suceden de pequeño se vuelven recuerdos y nada más.

Unas palabras interrumpieron mi sueño, mi pijama azul clara y la cobija que comenzaba a dejarme ver las puntas de los pies eran además de testigas, víctimas silenciosas. Mi madre ya estaba en pie, su fortaleza por esos días no era muy buena, algunas palabras malsonantes y unas manos toscas la derrumbaban fácilmente; nunca supe quien abrió la puerta. El forcejeo comenzó, muchas veces había vivido esa escena, comencé a gritar mis inocentes amenazas que consistían en llamar a la poli, aunque me agradaban más los bomberos.  Las manos traspasaron, yo estaba expuesto, las lágrimas de mi madre hicieron brotar las mías, indefenso, sobre la cama, las figuras delante de mis ojos se volvían deformes y enemigas. Sentado y ahogado en llanto, comencé a ser parte de una de las tantas tonterías que ahora son un recuerdo. Uno por uno y lentamente, me fueron restregados los mangos de una docena, mi pijama estaba empapada, el dulce en mi cara ya comenzaba a secarse y el olor había invadido la habitación. La sonrisa de venganza no se apartó un momento de su cara, mi madre tampoco se alejó aunque impotente sólo podía observar y suplicar. El daño estaba hecho, mi pijama ya no era azul, la poli no venía, las palabras continuaban hiriendo la atmósfera y mis lágrimas ahora eran agridulces. Luego simplemente se marchó. Nunca hubo un porqué, ni mi madre ni yo supimos la razón.

Seguro ahora, tampoco la habrá.

MrÖinK

La Jirafa Prometida.

10 Febrero 2009 por MrÖinK

Voy a prometerme no prometerte nada

No voy a prometerte años, vidas, eras junto a ti, ni tardes soleadas, ni formas en las nubes, ni que veremos constelaciones y estrellas fugaces. No voy a prometer que llegaré pronto, ni que partiré para darnos un encuentro, ni que estaré esperando que me esperes, porque no voy a prometerte que te esperaré. No voy a prometerte ser el hombre de tu vida, ni un añillo de bodas, ni un gran regalo con un listón rojo, ni una fiesta, ni miles de invitados, ni una luna de miel cerca de la inmensidad del mar, ni un desayuno a la cama, ni un camino de pétalos. No voy a prometerte vernos viejos, ni prometo darte hijos, tampoco te prometo una casa de los sueños, ni jardines con flores amarillas y árboles hasta las nubes con columpios y casas en el árbol. No voy a prometerte salir en bicicleta, ni ir a un circo, ni conocer un volcán, ni subir una colina. Tampoco prometo tener tiempo, ni dinero, ni carro, ni alcancía, ni maletas esperando un viaje, ni el libro que deseas leerte. No prometo esperarte con velas, ni aprender a catar vinos; no prometo ser valiente y dejar el miedo a un lado. No prometo entenderte, no prometo pensarte, no prometo dejarlo todo y largarme, no prometo olvidarte y mucho menos cambiar. No te prometo ser ricos, ni “un monumento de mármol con inscripciones a colores”, no prometo chocolates, ni flores que no se marchiten. No te prometo una lágrima, ni una hamaca bajo una palma con un cielo naranja.

No te prometo, es mi verdad.

Tonto muy tonto, sabiendo que hay tantos tontos que pueden prometerte hasta lo que no pueden cumplir. Pero tonto más tonto sería si te prometiera para nunca cumplirte.

MrÖinK

“De río”

22 Noviembre 2008 por MrÖinK

La campana sonaba a las 5:30 de la tarde, sus ondas metálicas se filtraban por todos los rincones de la escuela; no era muy grande, por lo cual se sentía bastante clara la señal de salida. Corríamos como locos buscando las maletas mientras intentábamos grabar la tarea para el día siguiente.

Mi casa quedaba a unos 3 ó 4 kilómetros de la escuela, lo que para un chico de apenas 7 años era un gran recorrido. Éramos nuevos en el lugar, yo era nuevo en la escuela, pero ya había hecho amistad con un niño del mismo curso que vivía unas cuadras más lejos de mi casa, uno de esos chicos que cumplen con los requisitos para ser tu amigo, según mamá.

Mamá por esa época estaba sin trabajo, subsistíamos con el dinero de la pensión del abuelo, que no era una gran cosa, pero que podía darnos de comer y pagar la renta. El abuelo había venido a vivir con nosotros de nuevo, luego de haber ido a un ancianato para darse cuenta que estaba mejor en su casa. Mamá administraba de forma milagrosa los pocos pesos, jamás recibí una moneda extra a lo necesario; ella también había calculado el tiempo que demoraba mi viaje de la escuela a la casa, y cualquier demora sin aviso sería castigada, no tenía una moneda para llamar por lo cual el paso debía ser sin retraso.

Luego de un tiempo de ir y venir a la escuela con mi amigo vecino, los castigos por demoras se incrementaron, todo por culpa de un viejo acuario que contenía unas cuantas piedras, el cual había decidido llenar con peces.

Cerca a la casa pasaba un riachuelo cristalino, con una especie de pez que llamaban “de río”, la verdad, nada exótico ni que fuera digno de poner en un acuario; sin embargo, creernos pescadores, con el morral al hombro lleno de libros y tareas, con vasos plásticos en vez de cañas y bolsas con unos cuantos alevinos hacía que olvidara aquellas palmadas que iba a recibir en cuanto llegara a casa.

Fueron muchas semanas, muchos castigos, y lo triste además del dolor era ver como mis ejemplares en aquel acuario morían cada día, obligándome a ir de nuevo cada tarde sabiendo las consecuencias; no encontraba explicación a tal hecho.

No recuerdo cuando desistí de ir al riachuelo, creo que fue cuando mi amigo de pesca se mudó a otro lugar, o cuando preferí ver los peces nadando libres a tener que verlos cada día arrastrados por el agua del sanitario.

Muchos años después en una tienda de peces, luego de comprar unos cuantos, comprendí el porqué de las muertes al escuchar una de las recomendaciones del vendedor:

“No puedes dejar los peces en agua de la llave, sin antes aplicarle anti-cloro”.

MrÖinK

Varios…

30 Octubre 2008 por MrÖinK

…y a ellos le dieron unas tierras para que sembraran ganado…

Diálogo acerca de la repartición de tierras colombianas.

-Alguien: ¿Cómo serían las hamburguesas antes?

-Yo: A blanco y negro. Y los domicilios a caballo.

MrÖinK

hay señales.

10 Octubre 2008 por MrÖinK

En la casa los que creían en agüeros, supersticiones y además eran fanáticos de la religión ya están descansando, yo poco creo en esas cosas aunque soy un hombre de mucha fe.

En cambio trato de prestarle atención es a las “señales”, y a cosas menores que me suceden con frecuencia que como ya comenté alguna vez, las interpreto como buena suerte y así estoy más tranquilo; y para las señales, pues estoy aprendiendo cada día a decifrarlas, a comprenderlas y a actuar. Acá les cuento una de las más recientes:

Caminaba del parque a la casa luego de hacer labores doméstico-financieras, la calle por donde venía tiene separador y es doble carril; a una cuadra y media delante mío vi como una señora con bastón cruzaba la calle dudosamente, yo aceleré el paso alcanzándola cuando subía su pie al sardinel, le pregunté que si necesitaba ayuda, la señora bastante agradecida y feliz me dijo que sí y pues continuamos hablando de lo peligrosa que era esa vía. Cuando yo la vi no la detallé mucho y en cambio pensé en su seguridad. Luego de esperar a que la calle estuviera libre para pasar, la señora me agarró de gancho fuerte y dió su paso sin dudar, cerca al andén debíamos bordear un vehículo que estaba estacionado frente a nosotros pero la señora continuó su camino hacia él, yo trato de corregir el camino y ella me dice que va hacia ese lado, y es cuando descubro que la señora es ciega, entonces le explico el panorama. La señora me agradeció y siguió andén abajo sin problemas. Yo retomé mi camino mientras pensaba cómo haría la señora para saber que está bien peinada, con su vestido bien puesto y ese tipo de cosas que para uno son tan simples como mirarse a un espejo. Concluí que sus manos eran su espejo.

Más adelante muy cerca de mi casa, iba distraído mirando un árbol de guayabas a reventar sin nadie que las aprovechara, tenía noción de los transeúntes cuando escuché una voz ronca: -Panita le hago una consulta-, giré mi cabeza y era un hombre un poco viejo que no caminaba por el andén y tenía un bastón con el que golpeaba el sardinel como guía. -Señor cuénteme- le dije. -Ayudeme a pasar la calle por favor-. Cruzamos, el hombre me indicó hacia donde iba y como si estuviera viendo me dice: -Ah claro!, allí está el semáforo-, me da las gracias y emprende su caminata guiada por los toques de su bastón. Pensé en cómo es que saben donde queda y como ir, pero no pueden cruzar una calle. Concluí que los bastones no saben pasar la calle.

Todavía estoy tratando de entender lo que quiere decir esa señal, porque pienso que lo es.

A veces una segunda señal me da una cachetada y es cuando comprendo el significado de la primera. Como dirían: “hay señales”

MrÖinK

al día.

10 Octubre 2008 por MrÖinK

…es que no te doy pico porque te pinto…

…pa´qué estudiamos hasta quinto de primaria pues!…

…los hombres somos mono-tarea y las mujeres multi-tarea, debería haberme comprado una computadora…

…quién fue el de la idea de poner el nombre “taza del sanitario”…

…como decía mi abuelo: “todo está hecho, dicho y escrito”…

…”los caballeros no hablan de política ni de religión”…

…si yo fuera el dueño del letrero…

…Julito no me cuelgue…

MrÖinK