Escapemos, corriendo cogidos de la mano entre la gente, por las calles donde abunda nada nuevo. Cuidaré las ondas de tu vestido con estampados de colores, tengo guardada una flor que quiero poner en tu pelo y que sé que con el naranja del cielo iluminará tu cara bonita.
Subamos por la ladera de prados altos y verdes, para desde la cima contemplar nuestro nuevo lugar, el río que atravieza el valle, los árboles de copas que acarician las nubes, el humo que sale de la que será nuestra casa. Escapemos sin pensar en lo que pase, bajemos rodando por la hierba unidos por un abrazo, disfrutando de un beso libre, de un beso que sabe a canto de pájaros y huele a café, vainilla y miel; uno de esos besos que me transportan, que me hacen caminar por encima de los techos.
Escapemos para escuchar el otoño entrar por la ventana, para caminar bajo una lluvia de hojas secas, para mirar la oscuridad del bosque iluminarse con la luna.
Yo cada noche encenderé la chimenea, apagaré las velas, tenderé la estera y mientras veo el reflejo del fuego en tus ojos soñaré con el amanecer a tu lado.
Déjame envolverte con mi amor, acariciar con la eternidad tu corazón, arroparte con mis abrazos y susurrarte una canción.
MrÖinK
21 Mayo 2009 a las 12:13 |
No Jose…que belleza…
me lo imaginé todo, con olores y sabores, colores y calores….me transportó a momentos que espero…y sueño….gracias
28 Mayo 2009 a las 19:42 |
gracias mi corazon…eres hermoso.